Vine, vidi, vici

Queridos compañeros que trabajáis representando grandes marcas: a los de provincias también nos gustan que nos incluyáis en promociones de merchandising de marcas, detallitos físicos que sirven para darle visibilidad online a vuestros clientes. A mí personalmente me gusta mucho el merchandising pero no soy ningún gurú ni estoy en listas mágicas de envío de regalitos.

Por eso, cada vez que me llega uno, me da muchísima ilusión y trato de darle la visibilidad que puedo, siempre coherente con lo que me guste publicar, a mi estilo “divertirme” cuando tengo que publicar. Fue el caso cuando me llegó la oportunidad de participar en el concurso de Wilkinson, la conocida marca de maquinillas de afeitar (y que por cierto, es la marca que uso). El concurso era Fight For Kisses, y había que hacer una pequeña creatividad en forma de tweet o vídeo para conseguir besos tras el afeitado.

El concurso era divertido y era un halago haber recibido la oportunidad de participar en él, así que aunque estaba liado terminando unos proyectos, de vez en cuando estuve pensando en cómo ligar Vine, la aplicación de vídeos creativos de Twitter y la participación en este concurso. Vine permite crear vídeos de hasta 6 segundos, y de forma nativa te permite cortar la grabación muchas veces y reanudarla, lo cual da pie a generar muchísima creatividad… eso sí, sólo tienes una oportunidad única para hacer el vídeo.

Así que ya por fin me decidí a qué grabar para el concurso mediante Vine y no mediante un tweet de texto, una imagen, u otro formato de vídeo. Me dejé un poco más barba de la cuenta, e hice un guión en el que el protagonista (yo mismo) estaba sin afeitar y pedía que le dieran un beso su familia, a lo cual se negaban porque pinchaba, tras lo cual se pregunta, ¿y qué hago? . En ese momento aparece la salvación: la maquinilla recibida aparecía por gracia divina, y tras el afeitado recibía esos deseados besos. Y todo ello tenía que caber en sólo 6 segundos.

La producción del vídeo fue bastante divertida. Busqué entre música épica alguna que sonase como de aparición divina para la tercera escena donde aparece la maquinilla de afeitar, y lo dejé preparado en el ordenador. Ajusté el tiempo con tomas falsas, y grabé un boceto, también con Vine, en el que ponía todas las voces y escenas. Con ese vídeo, impliqué a mi mujer (cámara en éste mini-vídeo y voz en off), y a mi hijo (voz en off y actor en este mini-vídeo), pusimos mi cuenta de Vine en dos iPhones y empezamos a ensayar.

Hubo que ajustar el “cámara y acción” al máximo por la limitación de no poder editar el vídeo, y de tiempo. Y luego después de pasar a la acción y cancelarlo en la primera escena, grabamos todas las secuencias, incluyendo la final donde mi hijo Marc me da un beso, ya que ya estaba afeitado. La fase de afeitado no cabía, así que hubo que dejarlo fuera.

Sólo hubo una oportunidad de grabarlo bien (la barba no crece tan rápido), aunque con dos móviles, y publicamos el que más nos gustaba de los dos. El vídeo es este:

Estoy muy contento del resultado, puesto que mezclaba mensaje publicitario, historia, y sobre todo quería probar Vine para pequeños vídeos creativos, incluso con guión. Y estoy muy contento con el resultado, más todavía cuando mi aportación quedó finalista y me llevé uno de los premios, e incluso me han felicitado de Wilkinson por el mismo. Así que emulando al César y su conocido “Veni, vidi, vici”, llegué con Vine, vi qué se podía hacer y vencí (finalista). Me divertí mucho, apoyé la acción recibida, usé Vine creativamente, me llevo una maquinilla personalizada con mi nombre, etc.

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